EMIGRANTE
Dónde vas ángel desvalido
donde tu nuevo destino
donde iras firme peregrino
donde tantas veces inadvertido.
Iré donde se mece el viento
a la tierra de promisión
atrás quede mi aflicción
delante un nuevo firmamento.
Vengo del norte vengo del sur
no me consideren tahúr
soy espíritu que busca una vida.
Ni quiero ni pido compasión
Ni hurto ni siso, no soy bribón
quiero trabajar, ¿me das la bienvenida?´
LA MALETA
Eterna viajera
por años olvidada
de antaño emigrada
hoy eres forastera.
Quien te lleva, donde vas
tristezas de amor tardío
otras veces triste escalofrió
la impresión, quizás no volverás.
Plena de ilusiones en la llegada
y al partir, llantos de la amada
Maleta, vieja y triste maleta.
Has paseado el voraz mundo
a veces fecundo, otras nauseabundo
no siempre de la mano del poeta.
Silencio, silencio al final
silencio ,sosiego y paz
mi corazón nunca fue falaz
blanco como puro algodonal
Cada cual interpreta su rol
deducir, descifrar, entender
cada cual busca su placer
a veces sombras a veces sol.
Siempre sentí roja pasión
siempre soñé vehemente lujuria
con tacto, trato y mucha curia
es al final, triste y alegre colofón.
Amarga y triste libertad
albedrío esclavo de la libido
por deber ha de ser comedido
no estimes suciedad, solo soledad.
Parten nuestros veleros
buscando puertos al sol
tus velas un hermoso crisol
mis remos duros y severos.
Un día en el atardecer océano
nuestras almas beberán la tarde
las nubes bendecirán tal alarde
entonces será nuestro verano.
No deshojo blancas margaritas
No me gusta el rudo azar
como me siento abrumar
por tus horas bellas y benditas.
Busca, busca tu ensenada
a mi puerto ya arribé
e hice frente a mi pagaré
lucha por no quedar varada.
Silencio, silencio al final
silencio ,sosiego y paz
mi corazón nunca fue falaz
blanco como puro algodonal
LA GAVIOTA
Recuerdas el camino
gaviota de la triste mar
no planeas tu destino
quien te ha de cautivar.
Buscaste la lejana montaña
convertida en blanca ermitaña
surcados arroyos y colinas
empujada por brisas marinas.
Elegancia rumbo al edén
nunca jamás ave a uso
por camino siempre confuso
nunca de la mar rehén.
Volaste al rojo atardecer
la tarde en mi tejado te dejó
reconfortante fatiga te dominó
hasta la luna logro conmover.
Amante de los vientos
concubina de las mareas
Quijote escaso de Dulcineas
tu caminar mil sentimientos.
Al amanecer con el gallo
paraíso floral, patio mío
alado solitario con albedrío
Admira el cordobés Mayo.
Tan radiante y admirada
tierna y quieta mi ave quedó
tan honda la visión le caló
Que allí quedó petrificada.
Y su espíritu , voló
cuanto de futuro dejó
cuanto de pasado admiró
la vida de pronto pasó.
LA CAJA DE CARTÓN
Estírate muelle de la vida
dulce la vida pasa y pasará
en tarde lluviosa ella llorará
caja de recuerdos querida.
Recuerdas tu primera niñez
Recuerdos de amarillo otoño
Recuerdos de invernal retoño
Recuerdas hermosa candidez.
En las noches de galerna
orgullo de progenitores
de recuerdos delatores
caja de fotografía eterna.
Cuantas lagrimas negras
cuantas lagrimas blancas
siempre lagrimas francas
al derramarlas te alegras.
Niñez, infancia, juventud
ferias, bodas, bautizos
parecidos, gemelos y mellizos
juntos en mi caja ,multitud.
Quedan locos cuerdos
con recuerdos secretos
abuelos orgullo de nietos
nunca olvides tus recuerdos.
Caja reservada del viento
cuantas tardes de emoción
mi camino pasado, mi evasión
jamás desdeñaré este evento.
Acuérdate, siempre acuérdate
nunca olvides el pasado
aunque a él no vivas aferrado
siempre, siempre, acuérdate.
INSTANTE
Cuando la riqueza no es oro
donde las posesiones no son nada
y el territorio pertenece a la manada
entonces vida y muerte son un tesoro.
Vida escarpada, mansa muerte
formidable corazón del postrer día
instante navegado con alegría
nunca me abandonó mi suerte.
Todo corto momento es riqueza
vivamos cada instante, cada jornada
nunca hacinemos riquezas vanas.
En breve suspiro está la belleza
si esta abandonas de forma deliberada
a la cierta muerte la vereda allanas.
LA ROSA Y EL CLAVEL
El mar océano tiene ventana
preguntó la rosa al clavel
todo lo tiene joven novel
Busquemos el mar nirvana.
Semillas de libertad plantadas
sentimientos de mi corazón
dulce furia de gigantes
busquemos la libertad.
Luchando por la vida
tus pétalos de par en par
por el camino de almendros
ya, ya huele la poesía.
Huimos de madrugada
antes de que llegue la muerte
Madrugada perdedora
madrugada ciega.
En nuestras soledades
ronda la oscuridad
lagrimas de lluvia
en la noche desnuda.
Ven conmigo a sufrir
en esta tierra desdichada
tierra luchadora
amiga tierra.
En la luz primigenia
con imaginación viajera
y recuerdos de antaño
donde nos lleve el viento.
En la frontera del llanto
como alfombras de papel
que tempestad febril
ha sembrado el mar.
Murmullos de viento
Murmullos de muerte
ansias de libertad
el fin morar en el mar.
Que oscuro es el mar
mar de estrellas
océanos de dolor
la ventana del mar.
En cual rincón del alma
he marchitado mis sombras
murmuró el clavel a la rosa
solo somos quien somos.
ESE LUGAR
Sé que existe un lugar
donde la magia es amistad
donde anida la bondad
y el pontón has de cruzar.
Arco iris, mágico sueño
en un extremo la lujuria
en otro habita la penuria
que lid por ser el dueño.
El lujo no sueña, se mofa
miseria, sueño de un verano
triste pero anciano tirano
considerado de baja estofa.
Sé que existe un lugar
donde la magia es amistad
donde anida la bondad
y el pontón has de cruzar.
Cuantos golpes, cuanto anhelo
cuanta creencia, cuanto insulto
cuanta supremacía y poder inculto
solo frio hielo en el primer cielo.
Mira las cicatrices en tus manos
Si la noche escucha tus rumores
si el trueque mejora tus pesares
entonces yo sostengo, vámonos.
Lo sé, nadie quiere partir
pero vivir como cigüeña
seguro retorno a su peña
es mi derecho a subsistir.
Sé que existe un lugar
donde la magia es amistad
donde anida la bondad
y el pontón has de cruzar.
Camina
Camina, no detengas tu vida
Caminar es vivir, es gozar
deléitate no te dejes capturar
puente breve de muerte vencida.
Agarra, aférrate a una sonrisa
agua palpitante del destino
mi rumbo es perenne beduino
vivir el azar siempre deprisa.
Navego al caminar
busco la cima
aquel que redima
el olvidar y recordar.
Navegamos ese mar silencioso
ese océano sediento de ternura
piélago esmeralda, triste usura
y de siempre oscuro y brumoso.
Cuando amanece la copa vacía
y la nieve quema las sombras
cuando alborean las alondras
camina, bajo la eterna bujía.
Navego al caminar
busco la cima
aquel que redima
el olvidar y recordar.
En la hermosura del camino
se adivinan mis sentidos
vadear corazones bandidos
a veces rosa a veces espino.
En el camino, la palabra
promesas de amor eterno
mariposas en ese averno
siempre el corazón reabra.
Navego al caminar
busco la cima
aquel que redima
el olvidar y recordar.

